Qué significa ser espiritual, por Daniel Colombo

La mayoría de las personas tienen a pensar que ser una persona espiritual es estar elevado por sobre el resto del mundo, recluidos en una montaña meditando todo el día, o quizás haciendo tareas caritativas como lo hicieron la Madre Teresa y tantas otras personas alrededor del mundo.

Esto, efectivamente, es una parte de la visión de lo que significa ser espiritual; aunque quedarnos con esa sola expresión sería circunscribir el amplio plano del tema de hoy.

Por eso este artículo comparte otras ideas que quizá puedan ampliar este universo de ideas, para que se lo pueda reflexionar desde otro punto de vista.

La misión espiritual es innata a la condición humana, y no tiene que ver con un enfoque de cuestiones religiosas. En esos casos, la religión invita a que se adopten determinadas creencias y dogmas o ciertos mandamientos que tiene cada movimiento.

Nuestra esencia, nuestra alma, es en sí misma espiritual, porque desde el momento en que nacemos permite a cada persona darse a conocer de una manera única e irrepetible. Eso está dentro del universo de lo que verdaderamente somos: la dimensión de nuestro espíritu, de nuestra alma. Por eso somos espirituales en esencia.

En el diccionario, el término ‘espiritualidad’ (del latín spiritus, espíritu), depende de la doctrina, escuela filosófica o ideología que la trate, así como del contexto en que se utilice. En un sentido amplio, significa la condición espiritual. Referido a una persona, implica habitualmente la intención de experimentar estados especiales de bienestar, a practicar los sentidos de la solidaridad, la empatía y la posibilidad de conectarse con la esencia del ser humano en su sentido más amplio.

Gran parte del desafío de ser espiritual está en hacer la tarea en este mundo: cumplir cada uno con los distintos roles y trabajos que han sido encomendados o que a lo largo de nuestra vida van apareciendo. Todas estas también son manifestaciones de expresión espiritual.

A muchas personas, y también a muchas empresas y organizaciones, les hace un poco de ruido hablar de “lo espiritual”. Sin embargo, cuando hablamos del “Ser”, por lo general se lo visualiza de una manera más concreta y despojada de prejuicios.

Entonces, si desde ese punto de vista queremos mirarlo, conectarnos con el Ser, con lo que verdaderamente somos, con nuestro espíritu, forma parte de esta dinámica interna que nos permite obtener mejores resultados en la vida.

Muchas veces el desafío en esta tierra y en este planeta invadido de tanta negatividad, por un lado, aunque también con bellezas extraordinarias, lleva a pensar que en ese balance se encuentra el secreto de la felicidad. Y qué cosa más valiosa podemos tener los seres humanos en nuestra vida que la felicidad.

Ser felices es transcurrir cada paso del devenir del día a día de una manera gozosa, plena y lo más conectados posibles con ese ser interno que todos tenemos.

Y aquí aparece otro elemento muy valioso que tiene que ver con la posibilidad de resignificar, darle vuelta al significado de cada una de las experiencias, incluso de aquellas que puedan ser muy dolorosas o desafiantes para todos nosotros.

Por eso, sin importar el dogma, sin importar una iglesia, una creencia de las que denominamos religiones, es posible vivir tranquilamente, en una vida en paz, en conciencia y en conexión con nuestro espíritu, si así lo deseamos.

Coach especializado en CEO, Alta Gerencia y profesionales. Speaker y Conferencista internacional. Comunicador profesional. Asesor estratégico. Experto en Oratoria y Media-Training, Media-Coaching, Media-Coach. Escritor, autor de 21 libros incluyendo best-sellers. Cursos, seminarios, talleres, capacitaciones in Company. Outdoor. Trabajo en equipo. Teambuilding. Coach para desarrollo de negocios. Reorientación de carrera profesional.

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